Está aquí

10Jun09

Hace tiempo les comentaba de mis primeras publicaciones, colaboraciones que en El Universal salieron, ya hace tiempo.

No soy un tipo de publicaciones, me gusta la idea de la difusión cultural. También debo agradecer que El Universal me haya publicado por primera vez, aunque no sea de lo mejor, es el periódico con más tradición actualmente. No es mi favorito, ni el mejor ejemplo, pero en la eternidad internauta, mi nombre comparte sección con esta hermosura de artículo.

No importa el tiempo y la causa sólo es crecer. Después de un año en el que he tenido que mostrar mi (poca o mucha) fuerza, aquí estoy.

He hablado mucho en el blog de ello. Dejé de lado algunas cosas para dedicarme a mi formación y a mi querer-hacer las cosas de una manera que me permitan seguir en el ámbito.

No creo ser alguien especial en esto del escribir, sin embargo me apasiona. Claro que sueño (poco probable) con ser leído en la universidad dentro de unos 40 años analizando mis textos: Ensayos y cuentos.

Cosechar dos géneros literarios puede traer algunos problemas, unos dirán que “la faceta de “poeta” [si es que tal palabra existe] de tal autor no es tan buena como sus [otro género donde el autor mencionado tenga trabajos]“. Pasa mucho con Octavio Paz, que dicen es mejor “ensayista” que “poeta” (y al revés). Creo que ambas facetas del escritor se complementan. Él no estudió para ser ensayista o poeta y sin embargo, se mueve, lo es. Pocos saben que, al igual que Carlos Fuentes, estudió en la facultad de Derecho de la UNAM. Aunque Paz la abandonó después y estuvo un rato en la H. Facultad de Filosofía y Letras.

Me gustaría poner aquí el ejemplo de Carlos Fuentes. Los ensayos de Fuentes no son para nada su fuerte. Fuentes es totalmente narrativa. Lo recordamos por Aura, La región más transparente y Terra Nostra. Admito que me gustan más sus cuentos que sus novelas, pero eso es tema de otra entrada.

Volvamos al tema:

Desde que empiezo a tomar el ejercicio de la escritura he recibido buenas y malas críticas. Sin embargo es desde antes, desde aquel espacio sin contenido en el que escribía malas reseñas de cine que a mis compañeros les gustaba la manera en la que escribo. Ahora realmente no me importa que digan que mis primeras dos publicaciones no son tan buenas como mi entrada de los emos.

Es curioso que a partir de ello, mis pocos hijos literarios sean en su mayoría, ensayos que quiero desarrollar. Lo que está desarrollado son cuentos. Los llegué a poner en el blog un tiempo, después los borré: Me daban pena mis tontos esfuerzos de querer ser leído. Ahora no es diferente, sé que nadie o casi nadie me ha leído en El Universal. Sin embargo tengo una base de, por decir un número cuasi-real, diez lectores. Cada uno es especial, en algún momento me han comentado y agradezco saber que de vez en cuando vienen a ver qué hay de nuevo. No es el momento para decirlo, pero así como dicen que cuando Borges se enteró de que ocho personas compraron su primer libro, fue a buscarlas y prometerles que su siguiente libro sería mejor. No puedo hacer eso por dos razones que me dan pena: Conozco a Borges de nombre y vista, no he tenido el placer de leerlo bien. No sé si pueda mejorar lo que escribro, pese a todos los halagos que he llegado a recibir y a las ofensas (no son comentarios de “escribes mal”. Son puras groserías) todavía tienen que pasar la prueba del tiempo. Pero sí puedo decirles, estimados lectores, que intento crecer y ser mejor. No digo ser bueno, repito, pero sí mejor.

¿Han notado algo curioso respecto a lo que escribo?

Si no, ni modo… lo diré: Me aterra escribir poesía.

Es el género más prostituido, ¿cuántas veces no hemos leído pseudopoetas en metroflogs? Me incluyo: Lo he intentado y salen mal. Es feo, a veces me siento totalmente poser (quizá lo sea). He escrito cosas muy feas, tanto que las borro y me apena admitir que alguna vez lo llegué a escribir.

Sin ir más lejos, el año pasado tenía ganas de entrarle al FOCAEM, acudí con Cohen donde hizo basura a mis pobres hay(na)ku. Su argumento fue que esa forma tenía muchas fallas. Hay que ser buen traductor y tener un manejo bueno de las palabras. Comprendí entonces que debo ser más tradicional, vaya, incluso tenía mis dudas del hay(na)ku. A la fecha sólo me han parecido no tan malos tres de como diez que escribí (que mandé a una colaboración, por cierto). Al final le comenté que me gustaban más los ensayos y los cuentos. No le mandé ensayos porque no he terminado ninguno, al menos eso creo. Pero le pasé mis cuentos con los cuales fue parcialmente benevolente.

Me alejé de la poesía por eso y mucho más, pero hace poco escribí un haiku que… ¡Está aquí!

No había querido publicarlo, pero soy colaborador en la revista Libélula Nocturna donde de hecho, mandé un cuento y un poema. Así que sí: Ya pueden encontrarme impreso.

Por el momento me gustaría ponerles el poema. Me tardé días en él, quizá ni siquiera es bueno, pero le tengo cariño, por ser mi “primer poema serio”. No creo llegar nunca a ser recordado por algo, menos por poemas, pero…

Compren la revista y podrán leer contenido neto poético como dice Maria de Jesús Villalpando González, entre ellos el poema
que les pongo como muestra del trabajo que he estado realizando.

Muévete

Salta. Huele el
olor del ambiente y
vuelve a saltar.

Baila. Escucha
música, silencio y
vuelve a bailar.

Late. Siente el
ritmo de tu cuerpo y
vuelve a latir.

Vela. Mira su
sombra moviéndose y
vuelve a verla.

Tócala. Es tuya.
Pruébala, disfrútala y
sigue tocando.

Publicado en: Libélula Nocturna número 42.

No, este año no, pero espero recibir mis dos décadas con una publicación más grande.



4 Responses to “Está aquí”  

  1. 1 Carmen María

    Hola! Aquí leyéndote noto que te tomas muy en serio escribir y eso me da MUCHO gusto! Tienen ambiciones, proyectos y no te quedas con los brazos cruzados. Sin embargo, noto que, con todo y que eres muy joven, también te tomas tan en serio a ti mismo que eso se refleja en lo que haces quitandole un poco de la frescura que sería natural a tu edad. Frescura: irreverencia, juego, desorden dentro de cierto orden.

    En cuanto a escribir poesía, bueno, a veces es ella la que nos escribe a nosotros, así que no podemos ser tan exigentes. Por cierto, tu poema es perfecto. ¡felicidades por todos tus logros!
    Otramaria

  2. linda la poesía :)

  3. No hay forma de decir si algo es bueno o no lo es, ya que se trata de la expresión del humano.
    Lo importante es no detenerse, no dejar de ser y hacer.
    Saludos.

  4. Por lo que dices en tu entrada, acerca de los haikus veo como que tiendes a la simplicidad, eso me gusta y siempre me ha parecido que es más dificil escribir algo minimo, que algo complicado.

    Una entrevista a Fabio Morábito que va de poética http://www.babab.com/no14/morabito.htm

    Acerca de lo de si se puede decir si un poema es malo o bueno. Pues yo en un inicio diria que si, porque surfeando por la red se pueden encontrar ejemplos de ambos. Pero luego me acordé que la literatura tambien es un arte y cuando te pones a analizar arte, no sueles decir si algo es Buen Arte o Mal arte. Sino solo si alguien hace arte o no.


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