Salimos de casa como a las 5:30 de la tarde. Para ésto ya me había arreglado, por supuesto. Hay veces que no me ves bañado y me dices con una naturalidad increíble…

- Pinche Joako, ¡¿No te has bañado?!
- No, es que… pensé que…
- Vete a bañar, órale, que se nos hace tarde.

Sabes que prefiero evitarme esas pequeñas llamadas de atención, así que no vuelvo a lo principal.

Salimos como a las cinco y media de la tarde, habíamos quedado de ver a la doctora. Malditas cosas que no te dejan dormir. Aunque ésto no es el lugar para decirlo. ¿O sí? Vaya, que es difícil de cualquier modo.

No me desvío, salimos a la hora ya mencionada. Y nos fuimos caminando. Recordé los churros, esos buenos churros que te gusta comprar a veces. Dudo, con toda seriedad, que exista una persona que sepa esas cosas de ti… no por la confianza, si no por el simple hecho de tomarse la molestia de ver esos pequeños detalles.

Regreso: Eran las cinco y media cuando salimos de la casa y pasamos por el mercado donde venden aquellos churros que te gusta comprar a veces. Te dije que me sentía bien, pues después de dos semanas, mi cuerpo se está acostumbrando a la estructura geográfica de tu colonia y tu rancho… ¡Aunque me gustaría que se acostumbrara a la climática!

Llegamos con la doctora y me sacaron por eso de las inyecciones. Mientras leía ese libro tan interesante que me regaló Beto, Los mil y un insomnios. No todos los micro-cuentos son buenos, pero hay algunos bastante… ¿Chuscos? Que merecen la pena de manera horrible.

Pasamos a ver a tu amiga, ella ha estado cerca últimamente. Quizá, como a todo, la invocamos con la palabra. Porque todo se invoca de esa forma… Nos quedamos un rato pequeño con ella, el suficiente para decidir que iríamos al banco y después a blockbuster.

El banco, como sabes, queda cerca de tu casa (y el único en aquel mítico pueblo donde es mi papá -lo cual es cosa de suerte-)  así que pasamos primero allá. Después a tu casa por agüita. Caminar todo eso ya es un poco cansado, pero mi cuerpo resistió. Quizá es que, la verdad, llevábamos días sin salir. El dinero es una limitación grande, y también que no hay siempre lugares a los cuales ir. Hoy salimos.

Tuvimos una de las charlas más curiosas que hemos tenido, más de película de arte (como las clasifician en el Blockbuster aunque no lo sean) que otra cosa.

- ¿qué está haciendo la gente en el cerro?
- ¡en el mundo!
- ¿cuántos…?
- y ¿cuántos…?

Sí, curioso. Lo terminaste de esta forma “y ahorita nos están grabando”.

Soy como un niño, pese a todo lo que las demás personas pueden decir… lo soy. Me maravillo de las cosas que son. Así nomás… me maravillo de las cosas que son. Como hoy en el parque que dije:

- ¡Mira una escuela de peces!
- ¿escuela?
- Sí, así se les dice…

Y también te asombras de esas pequeñas sorpresas que te da. Sé que si lo ves lo suficiente, te sorprendería una lata de coca-cola. ¿A quién no? Sólo me gusta la coca de lata. Pero no todos crecimos de la misma forma. Como el día pasado en el que fui a esperarte de hacer ejercicio… y tu amiga (la que ya mencionamos, creo que le pondré un nombre: Día) Día  me vio y se rió de mí. Al menos eso pensé. Estaba sentado en la banqueta mientras jugaba el mejorjuegoparacelular, también conocido como “viborita”. Saliste del local y te pusiste a mi lado. Pensé que te sentarías y en vez de eso me dijiste…

- ¡Levántate!
- ¿Por qué?
- ¡Porque en la banqueta sólo se sientan los borrachos!

Sin mencionar que hoy me dijiste vagabundo, que amabas esa parte de mí, que fuera vagabundo. Y sí, me imaginé a mí dentro de unos años con una chamarra azul, toda sucia, con barba ¡sí, porque ya me va a salir barba! Con el pelo más largo y descuidado. Todo “mugroso”, con un palito y mis cosas amarradas con una tela… en vez del morral. Y que me amas por eso. Y era un momento emotivo. ¿Pero que es la emoción sin algo gracioso? Así que te dije…

- Me dijiste vagabundo
- ¡Sí, y te amo por vagabundo!

Pero no me quería desviar, así que déjame terminar…

Salimos de casa como a las cinco y media después de haberme bañado (¡tú también lo hiciste!), subimos a ver a la doctora y nos quedamos con su hija, que es tu amiga, Día, ya sabes que ella ha estado presente. Bajamos y orele, para el banco. Dirgiéndonos al parque papagayo mientras reíamos de esas pequeñas cosas que tanto aprecio tenemos. Vimos peces, gatos, periquitos australianos y una tortugota a la que llamaste como la tortuga del libro que te recomendé… sin haberlo leído. Salimos y fuimos al Blockbuster. Después a la Gran Plaza. ¿Y a qué fuimos? No sé, pero salimos. Y caminamos lo que en días debíamos caminar.

Y seguramente te dirás… ¿Y por qué, pinche Joako, escribes ésto?

La respuesta es sencilla, quería publicar en mi blog que fuimos a Blockbuster a rentar The curious case of Benjamin Button…

——-

Sí, intenté hacer el stream of cosciousness



Está aquí

10Jun09

Hace tiempo les comentaba de mis primeras publicaciones, colaboraciones que en El Universal salieron, ya hace tiempo.

No soy un tipo de publicaciones, me gusta la idea de la difusión cultural. También debo agradecer que El Universal me haya publicado por primera vez, aunque no sea de lo mejor, es el periódico con más tradición actualmente. No es mi favorito, ni el mejor ejemplo, pero en la eternidad internauta, mi nombre comparte sección con esta hermosura de artículo.

No importa el tiempo y la causa sólo es crecer. Después de un año en el que he tenido que mostrar mi (poca o mucha) fuerza, aquí estoy.

He hablado mucho en el blog de ello. Dejé de lado algunas cosas para dedicarme a mi formación y a mi querer-hacer las cosas de una manera que me permitan seguir en el ámbito.

No creo ser alguien especial en esto del escribir, sin embargo me apasiona. Claro que sueño (poco probable) con ser leído en la universidad dentro de unos 40 años analizando mis textos: Ensayos y cuentos.

Cosechar dos géneros literarios puede traer algunos problemas, unos dirán que “la faceta de “poeta” [si es que tal palabra existe] de tal autor no es tan buena como sus [otro género donde el autor mencionado tenga trabajos]“. Pasa mucho con Octavio Paz, que dicen es mejor “ensayista” que “poeta” (y al revés). Creo que ambas facetas del escritor se complementan. Él no estudió para ser ensayista o poeta y sin embargo, se mueve, lo es. Pocos saben que, al igual que Carlos Fuentes, estudió en la facultad de Derecho de la UNAM. Aunque Paz la abandonó después y estuvo un rato en la H. Facultad de Filosofía y Letras.

Me gustaría poner aquí el ejemplo de Carlos Fuentes. Los ensayos de Fuentes no son para nada su fuerte. Fuentes es totalmente narrativa. Lo recordamos por Aura, La región más transparente y Terra Nostra. Admito que me gustan más sus cuentos que sus novelas, pero eso es tema de otra entrada.

Volvamos al tema:

Desde que empiezo a tomar el ejercicio de la escritura he recibido buenas y malas críticas. Sin embargo es desde antes, desde aquel espacio sin contenido en el que escribía malas reseñas de cine que a mis compañeros les gustaba la manera en la que escribo. Ahora realmente no me importa que digan que mis primeras dos publicaciones no son tan buenas como mi entrada de los emos.

Es curioso que a partir de ello, mis pocos hijos literarios sean en su mayoría, ensayos que quiero desarrollar. Lo que está desarrollado son cuentos. Los llegué a poner en el blog un tiempo, después los borré: Me daban pena mis tontos esfuerzos de querer ser leído. Ahora no es diferente, sé que nadie o casi nadie me ha leído en El Universal. Sin embargo tengo una base de, por decir un número cuasi-real, diez lectores. Cada uno es especial, en algún momento me han comentado y agradezco saber que de vez en cuando vienen a ver qué hay de nuevo. No es el momento para decirlo, pero así como dicen que cuando Borges se enteró de que ocho personas compraron su primer libro, fue a buscarlas y prometerles que su siguiente libro sería mejor. No puedo hacer eso por dos razones que me dan pena: Conozco a Borges de nombre y vista, no he tenido el placer de leerlo bien. No sé si pueda mejorar lo que escribro, pese a todos los halagos que he llegado a recibir y a las ofensas (no son comentarios de “escribes mal”. Son puras groserías) todavía tienen que pasar la prueba del tiempo. Pero sí puedo decirles, estimados lectores, que intento crecer y ser mejor. No digo ser bueno, repito, pero sí mejor.

¿Han notado algo curioso respecto a lo que escribo?

Si no, ni modo… lo diré: Me aterra escribir poesía.

Es el género más prostituido, ¿cuántas veces no hemos leído pseudopoetas en metroflogs? Me incluyo: Lo he intentado y salen mal. Es feo, a veces me siento totalmente poser (quizá lo sea). He escrito cosas muy feas, tanto que las borro y me apena admitir que alguna vez lo llegué a escribir.

Sin ir más lejos, el año pasado tenía ganas de entrarle al FOCAEM, acudí con Cohen donde hizo basura a mis pobres hay(na)ku. Su argumento fue que esa forma tenía muchas fallas. Hay que ser buen traductor y tener un manejo bueno de las palabras. Comprendí entonces que debo ser más tradicional, vaya, incluso tenía mis dudas del hay(na)ku. A la fecha sólo me han parecido no tan malos tres de como diez que escribí (que mandé a una colaboración, por cierto). Al final le comenté que me gustaban más los ensayos y los cuentos. No le mandé ensayos porque no he terminado ninguno, al menos eso creo. Pero le pasé mis cuentos con los cuales fue parcialmente benevolente.

Me alejé de la poesía por eso y mucho más, pero hace poco escribí un haiku que… ¡Está aquí!

No había querido publicarlo, pero soy colaborador en la revista Libélula Nocturna donde de hecho, mandé un cuento y un poema. Así que sí: Ya pueden encontrarme impreso.

Por el momento me gustaría ponerles el poema. Me tardé días en él, quizá ni siquiera es bueno, pero le tengo cariño, por ser mi “primer poema serio”. No creo llegar nunca a ser recordado por algo, menos por poemas, pero…

Compren la revista y podrán leer contenido neto poético como dice Maria de Jesús Villalpando González, entre ellos el poema
que les pongo como muestra del trabajo que he estado realizando.

Muévete

Salta. Huele el
olor del ambiente y
vuelve a saltar.

Baila. Escucha
música, silencio y
vuelve a bailar.

Late. Siente el
ritmo de tu cuerpo y
vuelve a latir.

Vela. Mira su
sombra moviéndose y
vuelve a verla.

Tócala. Es tuya.
Pruébala, disfrútala y
sigue tocando.

Publicado en: Libélula Nocturna número 42.

No, este año no, pero espero recibir mis dos décadas con una publicación más grande.


Uno siempre se idealiza. Su primer entrada al mundo de la cultura como algo que no es capricho, sino un camino que se quiere y debe seguir. Obviamente no todos somos unos genios y cuesta trabajo. Mientras hay quienes su entrada es relativamente buena y los empuja, a otros nos aplastan, nos pisan y todavía nos empujan para que empecemos desde abajo. 

    Víctor, un amigo, me dijo al ver mis inicios “cuando dijiste que empezabas desde abajo, no creí que tan abajo”.  Sólo para que se den una idea de dónde estaba parado… y aunque sabía que no era lo que esperaba, seguí. El camino es largo y si nunca pisamos, se hará más duradero aún. 

   El tiempo pasó, y de ser una persona a la que no le hacían caso, me subieron a un escenario. Después me pusieron en un horario. Lo siguiente fue que llegó un momento en que tenía a 40 niños haciéndome caso y yo: sorprendido. La semana siguiente llegó Apolonio Bartolo , músico mazateco que intenta vivir de su arte. Después la cuentacuentos, Guadalupe, quien se dedicaba a eso. Lo que faltaba era el nombre: una bola de cuenta cuentos. 

    Cabe aclarar que no todos contaban cuentos. Sólo Guadalupe. Apolonio cantaba, y yo leía cuentos de autores conocidos. Todavía llegaron dos personas más, se agregaron al proyecto a decir sus ideologías. Claro que ellos no eran malos, al contrario, eran interesantes. Sin embargo me dolió que un proyecto que había iniciado con ayuda de la subdirectora de cultura, Silvia Padilla, se hiciera algo que ya no era del todo difusión cultural (¡y aquí dicen: “pero la cultura es muy grande”. Y yo respondo: “Claro, pero decir ideologías de la vida y cosas personales no va precisamente al tipo de difusión artisticocultural que -al menos yo- buscaba”). Pese a todo eso, seguí.

    Pasaron las semanas y hubo un día que no pude asistir. Las semanas que siguieron fueron de contingencia por la Influenza. Hace dos semanas no hubo actividad, la pasada tenía examen y no recibí notificación de si iba a haber. Ayer… lo di por muerto. 

    Fui, y al contrario de los meses que estuve colaborando, no había nadie. Ni el lugar estaba “limpio”, ni había alguien que me ayudara a barrer, ni la bocina estaba abajo. Tampoco había personas preguntando por los locos que se ponen ahí. Esperé otra media hora y no pasó nada… no llegaba nadie. Comprendí entonces que no era un error, que el cambio de gobierno municipal también afectaba. Que ahí no piensan en lo que hacen, ya no. Piensan a donde se irán. ¿A dónde me iré, entonces?

   Es feo ver como un proyecto así muere, más porque es algo que realmente me costó tiempo y orgullo. Sé que tampoco iba a durar para siempre, pero no esperaba una despedida de esa forma…


Leer cuentos es algo que apasiona y siempre me ha gustado. Escribirlos también, pero procuro no hacerlo hasta haber leído a los clásicos de siempre. 

Recuerdo que Óscar Mata dijo una vez: La novela tiene el chance de vencer al lector mediante varios rounds, el cuento no, por puro  knockout. 

   Pueden existir cuentos largos, claro, pero el cuento tiene algo que “engancha” y dice. Ninguna expresión de la literatura es sencilla,  por eso estoy en desacuerdo con lo que dicen algunos que es para “principiantes”, aunque comparto la idea de que no hay mejor forma de acercarse a la lectura. Hay que ver lo que se le dificulta a algunas personas escribir narrativa. Será tema de otra entrada, pero los cuentos de Alfonso Reyes no son precisamente lo mejor que tiene, ni hablemos de Octavio Paz, El Laberinto de la Soledad iba a ser una novela hasta que Paz se percató de que nomás no lo hacía. 

    Así que, frente a todo este contexto de que me gusta leer cuentos, empecé un libro de una colección  con los grandes cuentistas (la colección será tema de una próxima entrada, lo prometo), y conocí desde los cuentos clásicos. Seguí, pasando por muchos relatos cortos hasta un cuento francés. Si no mal recuerdo era del año 1600. Ahí pude notar -más que en los demás- el gran trato que se le tenía a los nobles. Trataba de tres ciegos a los que el noble engañaba. Aquí posiblemente me equivoque, pero cuando la temática del cuento “moderno” (¿es mejor decir contemporáneo?)  es de dos clases opuestas (poniendo a los personajes de nuevo, el noble y los tres ciegos -por cierto, pobres-)  y uno se burla del otro, es la clase opuesta a la superior. Con una especie de temática de ridiculización a quien está “arriba”. Aleccionando quizá. Cuando en un cuento es de puros “nobles” sólo conviven entre ellos, lo mismo cuando es de las clases marginadas. En el momento en que se mezcla, una (generalmente la que está abajo) alecciona a la otra, con sentimientos, con burla, con sabiduría (y en muchos casos se ven recompensados por ello).

    No así en el cuento clásico. El príncipe (porque es un príncipe) no sólo burla, alecciona y da cachetadas morales a los ciegos. Sino se escapa y humilla a otro personaje totalmente secundario. Vemos connotaciones históricas aquí, claro, como he venido diciendo desde hace tiempo: La literatura es una ventana a la sociedad donde se escribió. Claro que en un sistema de cambio, de transición, la clase “baja” se le fue tomando en cuenta, hasta que se convirtieron en el proletariado. Antes no, la única clase con derechos era la que estaba arriba (no digo burgueses como dirían algunos, pues los burgueses en ese tiempo eran otra cosa totalmente diferente). La única clase con conocimiento, con vida, con libertad era la dominante. Es por eso que es raro ver en los clásicos de aquella época personajes que salgan bien librados y no sean dominantes. 


    Como toda gran idea,  no es mía. Se la debo a Juanjo por poner en el twitter que está haciendo una campaña con un nombre parecido al de la entrada del blog: Aprovecha la Influenza: Lee un libro.

    No sé si él ha escrito un post en su blog –con tantos que hace y borra, es difícil seguirle la pista-. Pero si él no lo ha hecho, yo lo haré.

    Aquellos que me leen saben que mi interés por la lectura no es sólo para mí: Es para los demás. Incluso en la Biblioteca Nacional Francesa me reseñaron como un “jeune étudiant mexicain qui souhaite valoriser les livres et la lecture dans un pays qu’il déclare aller de plus en plus mal et où l’on ne lit pas.” Sin mencionar el artículo que me publicaron en El Universal, “Leo, luego existo“. Lo que es más, quienes me conocen en persona saben que mis “ganas por hacer un país lector y ser difusor cultural” me han llevado a la creación de cierto proyecto, con el apoyo del gobierno del Estado de México y del municipio de Nezahualcóyotl.

   Ahora son tiempos difíciles, no sabemos cuanto tiempo estaremos encerrados. Pero hay que recordar que un libro es un boleto para viajar. Es 29 de Abril del 2009 y la fecha tentativa del regreso a la normalidad es el día 6 de mayo del 2009. (Y eso quién sabe).  ¿Cuántos libros creen poder leer en –al menos- una semana? ¿dos? Según las estadística, el mexicano lee menos de un libro al año. ¡Hay que aprovechar y leer al menos uno! No menos de uno.

   No pido que los compren. Existe internet. No estoy fomentando la piratería: fomento la cultura. Claro, que si les gusta mucho el libro, pueden comprarlo después -que es lo ideal-.

   Tampoco quiero que lean esos grandes libros que son literatura light. No lean esas noveluchas. Difundan del mensaje, hay que leer.

    Si existe alguien que no lo haya leído, recomiendo ampliamente El llano en llamas de Juan Rulfo. Poesía recomiendo ampliamente Libertad bajo palabra de Octavio Paz. Dejen sus comentarios, nutriremos ésto.

    Aprovecha la Influenza: Lee un libro.


Antes que nada, lamento si alguien –que lo dudo- estaba siguiendo la serie de entradas El amor en los tiempos de la Influenza. Quiero dejar en claro dos motivos por lo cual la paré: Se estaban llenando de chistes que en éstos momentos, no son precisamente agradables… ni siquiera ingeniosos –principalmente ésta última-. La segunda es un poco más desagradable, pronto será pandemia. No quiero llegar al día 30  y ver que he mutado o algo así. Es mejor pararlas.


Cancelaron misas. Cada vez me preocupo más.

Domingo 26 de abril 2009. México, D.F

Hay reportes en páginas en inglés referente a la “desinformación” que está causando twitter. Tengo opiniones encontradas al respecto… La primera: No creo que una persona se crea que se convertirá en zombie por la influenza. La segunda: Sí, por más bromas que haya, twitter debería ser un medio “live-action” donde la gente, además de bromas y de decir lo que piensa de la influenza, se pueda informar. No niego lo que el reporte dice, pero creo que hay bastantes esfuerzos –trato de incluirme- para que la gente se informe o sepa algo bueno referente a la influenza.

Wikipedia lanza su página de la epidemia de influenza. Eso no es todo, al parecer hay paranoia general y se cree que ya hay infectados en Costa Rica, España y Francia. (Todo vía Twitter). Wikipedia lista los siguientes países con posibles casos (Estados Unidos y México confirmados que los tienen): México, Estados Unidos, Nueva Zelanda, España, Israel, Francia y Colombia.

En las estadísticas del blog me aparecen los tags: “UAM Influenza”. Si mis compañeros uameros llegan a ésto, es importante decirles que al parecer recorrerán fechas. La página de la UAM nos mantendrá informados, no se preocupen.

La casa blanca hará una conferencia de prensa. Mi abuelo dijo algo de “obama-influenza”. A saber.

Mientras Obama se lanza a hacerlo, Calderón ya dio un informe. No lo escuché completo –se fue la luz- pero pienso que hay cosas que se deben decir respecto a eso: Según, hay cura. No se mentirá a la población. Sinceramente lo siento mal, mal. No hay víctimas reales. Los medios son amarillistas a más no poder. ¿Cómo es posible no ver algún cuerpo de alguien que murió por la influenza? Creo que es uno de los puntos sumamente debatibles.

Me interesaría mucho ver el nivel socioeconómico de las víctimas. Creo que ayudaría para saber qué sector de la nación debería protegerse más.

Canadá reporta seis casos de Influenza. Lentamente se está agrandando. JamesDraco (twitter) dice que espera que estas entradas no se hagan una especie de diario zombie. Eso espero.

En twitter el usuario macosta5811 compartió conmigo sus distintas hipótesis respecto a la Influenza. Me gustaría desarrollarlas, pero tendría que ponerme a investigar bastante… Habla de una, en particular interesante que no había escuchado, de que la epidemia empezó simultáneamente en Yucatán como en el D.F. Tenía entendido que la epidemia comenzó en Oaxaca, lo cual complica un poco las cosas.

La UAM acaba de lanzar el siguiente mensaje referente a la Influenza, copio y pego por la creciente estadística de visitas en mi blog que llegan buscando “UAM Influenza”:

Con motivo de la contingencia de salud por la epidemia de influenza, se suspenderán todas las actividades académicas y administrativas el próximo lunes 27 de abril.
Únicamente podrán ingresar a las instalaciones Universitarias quienes:
- Tengan que realizar actividades indispensables para el mantenimiento de materia vida en laboratorios.
- Necesiten realizar labores de mantenimiento de equipo de cómputo (servidores y site) de uso colectivo.
El lunes 27 después de las 16:00 hrs. comunicaremos por este medio las decisiones de operación que se aplicarán los próximos días.

La circunstancia de la contingencia epidemiológica modificará necesariamente el calendario programado para las actividades de Sistemas Escolares (inscripción, reinscripción y evaluaciones de recuperación). En los próximos días las instancias correspondientes programarán estos servicios y los comunicarán por este medio a la Comunidad Universitaria.

Recomendamos estar atentos a los medios de comunicación y seguir las medidas de prevención en materias de salud difundidas en días recientes.

El amor en los tiempos de la Influenza III


 

Sábado 25 de abril 2009. México, D.F

Me despierto con la noticia de que en las tiendas –no en las farmacias- se están vendiendo los cubrebocas. Son casi las diez de la mañana. Mi madre acaba de llegar con el desayuno, quiere que me tome un ajo para prevenir que me dé eso de la influenza. Lo intenté. Vomité después. Trajeron un cubrebocas.

    En Twitter ya no hacen tantas bromas, pero hay mucha gente que empieza a pensar que es un complot del gobierno. Por otro lado hay más gente pasando información. ¿Debo empezar a preocuparme oficialmente? Esto de la influenza ya está grave internacionalmente, es noticia en todos lados.

    La máxima casa de estudios (UNAM) acaba de cancelar clases.

   En twitter una persona con Nick “influenzame” anda pasando links referentes a noticias de la Influenza, una muy buena medida.

   No habrá clases en San Luis Potosí y hay posibles brotes en Mexicalli. Espero que todo sea una obra del chupacabras.

   Hace tiempo escuché una canción hermosamente triste, se llama “Kilkelly, Ireland”. Es una balada histórica tradicional Irlandesa. Habla de la gran hambruna que pasaron sus habitantes y de la inmigración de éstos. Como vamos con la Influenza parece que tendré que hacer mi canción “D.F, México”. “Défe, México. 24 de abril 2009 / queridos hijos Michael y John/ temo darte las tristes noticias / de que tu madre ha muerto de influenza”.

   Empezó a oler a húmedo, al parecer en varios puntos de la ciudad está lloviendo…

    Hubo una sesión de preguntas y respuestas. En ningún canal de televisión abierta lo pasaron, excepto en el 11. Antes de verlo ahí, lo atendía por Internet. Los reporteros no preguntaban grandes cosas, creo que las cosas están empeorando y la alarma sube cada vez más. Mi papá se va a ir de la ciudad a Veracruz, regresará cuando todo baje. Me acaban de informar que ya cancelaron clases en la UdeG.

  Cancelaron misas. Cada vez me preocupo más. 

    Al parecer quienes se enfermaron en Estados Unidos, o quienes andan con síntomas, son puros niños. Un reportero preguntó que por qué la gente se está muriendo aquí y no en E.U. También preguntó por las edades y el patrón, por ejemplo, clase social. Sólo respondió que las personas de entre 20 y 50 años son las afectadas.

 

El amor en los tiempos de la Influenza IV
El amor en los tiempos de la Influenza I y II


Tres años

26Abr09

Mientras leen ésto pueden escuchar de fondo: Puertas abiertas – Nacha Pop (tiene poca calidad, pero fue la única que encontré).

Ya antes he escrito haciendo referencia a lo que un blog significa. Caer en lo mismo sería repetitivo, sin embargo, bueno, reflexivo.

   Debo empezar y admitir que no han sido tres años, han sido más. Me apena recordarlo… pero mis inicios bloggueros fueron un poco antes del 2005. Probablemente en el 2004. Mi afición por dedicarme a escribir me habían llevado a escribir algunas críticas de cine y música. Tiempo después fui una especie de gurú en mi salón de secundaria –desgraciadamente sólo en eso- pues al menos hilaba oraciones, tenía ideas y las expresaba. Trataba de fundamentarlas. En ese tiempo quería estudiar Periodismo (eso también me da un poco de pena, si algo he aprendido es que para escribir, pensar y analizar hay que leer. Los periodistas no leen tanto como dicen o hacen creer. Por eso dicen que todo periodista sueña con las letras. ¿Para qué periodismo si de todos modos sueño? Me lanzo al sueño: Quiero letras).

A lo largo de éstos… ¿Cinco años? (quizá un poco más) he escrito cosas de las que no me siento orgulloso. Peor: De esos cinco años, sólo del último no me apeno. Siempre me ha apenado verme, verme antes. Cometí tonterías, escribía peor mal. Pero por alguna razón gustaba.

    De mis años de blogguero recuerdo mucho dos momentos:
    1. Tenía que pasar mis ideas a algo nuevo, un nuevo sitio. Fue así que dejé una cantidad enorme de sitios fallidos y de lugares donde escribía (Juanjo penosamente recordó uno donde subía huevocartoons y Michelle llegó a un sitio donde intenté hacer una revista virtual). Así que tomé mis tiliches y que abro mi primera cuenta de blog “bueno”. Donde escribí antes del 2006, quizá finales del 2005. De esa fecha datan mis éxitos actuales –cosa que da verguenza- La moda emo (la primera entrada la borré por el bien de mi salud mental) y Cómo ser alguien POP en 10 pasos. Decir que fueron las entradas que me metieron en la scene de los BlogStar puede ser cierto y falso. Cierto: Las entradas, visitas y más comentarios son de esas entradas. Falso: Nunca he estado en la scene.

    2.- Pasaron unos dos años, probablemente menos. Definitivamente fue antes de cumplir 17 años. Por decir una fecha, Enero del 2007. Tenía la sensación de que el nombre “Joako The Bat” no se veía precisamente serio, así que aproveché la función de migrar todas mis entradas de Blogspot a WordPress e hice un “nuevo” blog. Ese blog es en el que están ahora. Originalmente mi trauma por Octavio Paz iba a hacer que este blog se llamara “La Otra Orilla: Un instante en mi mente”, pero esos blogs me linkeaban como “The BatCave” Así que rápidamente volví al nombre: “The BatCave V2.” Tiempo después, tras un fuerte cambio emocional y de pensamiento le cambié y fue “Wonderland”. Referencia a Alice’s adventures in Wonderland. Y, por supuesto, a mi primer gran viaje, un descubrimiento interno enorme. Meses después fue “Wonderblog”, juego de palabras del anterior y “mi blog”. El blog de las maravillas.

    Borré muchas de mis entradas antiguas, de esas que ya dije que no me hacen sentir orgulloso. Y al final, el blog quedó así… con su primera publicación el 26 de abril del 2006. Y hoy, tres años después, llego a las distintas conclusiones.

    Algo que me he recriminado mucho desde que estoy con Michelle es la increíble facilidad con la que publicaba cosas realmente personales. Estoy consciente que lo sigo haciendo… pero tantas cosas caen en prostitución de mi privacidad, de mi vida. No está mal poner todo aquello que me gustan, ni algunos datos, pero estoy consciente en que de haber sabido callarme entonces… me habría ahorrado muchos problemas y desilusiones. Por eso he borrado tantas cosas, y otras siguen. Simplemente es un pasado que no puedo negar, cambios importantes que… aunque no le gusten, deben estar ahí.

   Un blog representa algo. No es lo mismo cierto tipo de blogs –no pondré links para evitarme problemas- a otro tipo de blogs. No es la temática, es el contenido. Muchas veces he dicho que el blogguear es una práctica que se ha ido amoldando a nuestras necesidades: Yo, futuro literato (y lo que quieran) utilizo el blog para decir algo, para ejercer la escritura, la lectura, para promoverme. No es distintito con artistas visuales, ni con periodistas… con cualquier tipo de oficio que uno haga, es un ejercicio, una promoción independiente.

   No representa lo mismo seguramente. Creo que en todo caso depende de la persona… y vaya, que… que yo también ando de cumpleaños, también me siento listo para lo que el próximo año viene… porque son puertas abiertas a un año más…


Jueves 23 de abril, 2009. México, D.F.

Alrededor de las tres de la tarde han salido noticias en la televisión referentes a 20 muertos por una posible epidemia llamada “influenza”. Posibles 45 casos más. ¿Es grave? ¿No están exagerando? Por cualquier cosa, seguiré con mi día normal. Internet no parece estar muy enterado, o muy atraído, por el virus.

Es noche. En las noticias acaban de dar un comunicado referente a la epidemia. No habrá clases el día de mañana. A mí no me afecta, sigo de vacaciones hasta el 4 de mayo. Pero me parece una mala medida… ¿Se controlará la epidemia en un día? De las cosas más absurdas que han pasado últimamente. En fin… es hora de dormir.

Viernes 24 de abril, 2009. México, D.F.

El caos se está expandiendo. Me desperté pensando en que ya todo habría pasado, pero no. Twitter se ha vuelto loco. Los twitteros de México han estado lanzando bromas –me incluyo- referente a la Influenza. Es gracioso.

Salí a la calle por pan. Es increíble la cantidad de personas con cubrebocas. Siento que es una mala medida, pero al menos los hará sentir seguros. Por cierto, aunque sea increíble la cantidad de personas con cubrebocas, es más todavía difícil de creer la poca gente que hay. Es ahora cuando debería estar viajando cómodo en el metro. ¿Y el metro? ¿No lo cancelaron? Vaya que el gobierno es contradictorio. Cancela las escuelas pero allá afuera hay personas que van a trabajar apretadas, todas en un vagón.

Vuelvo a la “matrix”. En twitter siguen los chistes. Las noticias van y vienen. Es una paranoia, El Universal dice que ya no hay cubrebocas. Me meteré al Messenger. Uno de mis amigos más cercanos está conectado. Empezamos a bromear y comparamos la situación con la película El amanecer de los muertos. Hay más gente contagiada, cuatro casos en San Luis Potosí. (No son muchos, pero sin embargo son).

Más tarde salió un artículo en El Universal respecto a las bromas que hacen los twitteros. Sinceramente he leído mejores. Me empezó a doler un lado de la cabeza.

Me metí a bañar, ya se me quitó el dolor de cabeza.

Las horas pasan, es un día con mucha actividad “dentro”. Afuera no hay nadie. No imagino una epidemia de éste tipo sin internet. Leo al menos cada hora La Jornada, El Universal y El País. Creo que El País fue el primer medio no-mexicano que puso en primera plana lo de la Influenza. En inglés están poniendo “swine flu”.

Dicen que Canadá informó a México de la “gripe porcina”. Los chistes referentes al meme de internet hispano “El CANACA” deforman la frase de “me amarraron como puerco” y la cambian por “me contagiaron como puerco”. Espero que estos chistes sigan después, por mi parte me empiezo a volver un poco más paranoico, o mejor dicho… Quizá, sólo quizá, el asunto esté grave. El gobierno no queriendo alarmar y dando comunicados alarmistas es contradictorio. Seguramente cancelarán clases una o dos semanas. Pero ya me afecta. El martes era mi examen de Inglés para la carrera de Literatura Inglesa… El lunes me re-inscribía, por cierto, a la UAM. ¿Qué pasará?

Es casi oficial que cancelan las clases al menos 10 días. ¡Al menos! Van siete muertos en Estados Unidos. Pienso en Resident Evil y sigo haciendo bromas… pero ésto ya va más allá de una broma. Siguen los twitteros con los chistes, sigo incluyéndome. Pero estoy consciente de la situación y de vez en cuando paso links de información.

Octavio Paz diría que las burlas a la muerte –en este caso a la influenza- son simplemente el reflejo de la indiferencia hacia la vida en el Mexicano. Qué razón tiene.

Es oficial, siguen los casos. Al parecer ya hay más Estados de la república con el virus, hay más muertos.

¿Es un complot del gobierno? No me tocó, al menos no recuerdo como se vivía la época del chupacabras, pero sí me acuerdo de las bromas. En mi interior siento que es algo así, pero hay más casos… Hasta que no se demuestre lo contrario –o lo que es- no haré nada para contagiarme.

En casa dicen que soy más susceptible a contagiarme por defensas bajas. Demonios. Qué esperanzas me dan.

Es hora de leer a Joyce. Leí un tweet gracioso referente a la Influenza “dedicado” a García Márquez, decía: “Ya tengo el título de una nueva novela para ti: ‘El amor en los tiempos de la influenza’.” Simplemente brillante. Eso es humor.

Se cancelan los eventos deportivos, los culturales se cancelaron hace rato. Me parece raro lo rápido que cancelaron los días escolares y lo que se tardaron con el football. No es normal.

Michelle dice que todo estará bien. Es paranoia mía, quizá, pero me sigue doliendo la cabeza. Es mejor ir a dormir.

 

El amor en los tiempos de la Influenza 3